aego
AEGO - Asociación Española de Ginecología y Obstetricia
 
aego
 
¿Que es AEGO?
Junta Directiva


¿donde estamos?


Consulta:
Dr. Gerardo Ventura Serrano

C/ Pedro Teixeira nº 3, bajo A
28020 MADRID
Tfno.:
915557460
Inicio web
Noticias
Anatomía del aparato genital de la mujer
Fisologia de la reproduccion y ciclo menstrual
Embarazo
Menopausia
Métodos contraceptivos  Contracepción
Enfermedades de la mama
Cáncer de mama
Otras enfermedades de mama
Vulvovaginitis
Chlamidia
Tricomonas
Gardnerella
Hongos vagina candidiasis vulvovaginal
Enfermedad pélvica inflamatoria
Cáncer de endometrio
Cáncer de cérvix
Cáncer de vulva
Ginecología en la adolescencia
Infertilidad
 
La información publicada en nuestra web es fruto de nuestro propio trabajo y de investigaciones documentales sobre la temática tratada, pero en ningún caso reemplaza la relación
con su médico.

Publicidad en AEGO.es

  CÁNCER DE CERVIX
Embarazo Info Aego

CÁNCER DE CERVIX

Enfermedad de transmisión sexual. La causa principal es la infección por virus del papiloma humano de alto riesgo.

El cáncer de cervix generalmente se inicia en la zona de transformación del cervix (unión escamoso columnar) y se extiende hacia parametrios y ganglios linfáticos regionales.

El sistema Bethesdea establece 4 categorías de alteraciones citologicas cervicales:

  1. ASC: Celulas atípicas escamosas de significado indeterminado.
  2. LSIL: Lesión escamosa intraepitelial de bajo grado.
  3. HSIL: Lesión escamosa intraepitelial de alto grado.
  4. Células atípicas glandulares, una subcategoría de ASC que no descarta lesiones intraepiteliales escamosas de alto grado (ASC-H)


Clasificación de las lesiones premalignas de cuello uterino:

 

Años 1950-69  (Reagan JW y cols) Años 1970-1989  Años 1990 (Bethesda)

 

Displasia leve

 

CIN 1

 

SIL de bajo grado (LSIL)

 

Displasia moderada

 

CIN 2






SIL de alto grado (HSIL)

 

Displasia severa

 

CIN 3

 

Carcinoma in situ

CIN: Neoplasia cervical intraepitelial.
LSISL: Neoplasia cervical intraepitelial de bajo grado.
SIL: Lesión escamosa intraepitelial.
HSIL: Neoplasia cervical intraepitelial de alto grado.

En el sistema Bethesda se sustituye el término neoplasia intraepitelial por el de lesión escamosa intraepitelial (SIL), con dos categorías: bajo grado (LSIL) y alto grado (HSIL). Esta división en dos grupos se justifica por la evidencia que las LSIL corresponden a infecciones víricas, en general autolimitadas y que sólo excepcionalmente progresan a carcinoma, mientras que las HSIL equivalen a verdaderos cambios premalignos que se corresponden con los siguientes términos utilizados en clasificaciones anteriores: Displasia moderada (CIN 2), displasia severa (CIN 3) y carcinoma in situ: La determinación del tipo de VPH en las lesiones intraepiteliales ha demostrado que en las LSIL se identifican tipos muy heterogéneos, de alto y bajo riesgo oncogénico, mientras que en la gran mayoría de HSIL se hallan tipos de alto riesgo.

Clasificación citológica de Bethesda, 2001: resultados e interpretaciones:

1. Negativo para lesión intraepitelial o malignidad:

Cuando no existe evidencia celular de neoplasia, aunque existan otros hallazgos no neoplásicos como microorganismos.

2. Células epiteliales anormales:

Células escamosas:

Células escamosas atípicas (ASC) (atypical squamous cells).

   • de significado indeterminado (ASC-US) (atypical squamous cells of undertermined significance)
   • que no pueden excluir lesión escamosa intraepitelial de alto grado (ASC.H) (atypical squamous cells cannot exclude HSIL)

Lesión escamosa intraepitelial de bajo grado (LSIL) (low grade squamous intraepithelial lesión), Incluye infección por VHP/ displasia leve / CIN 1 (cervical intraepithelial neoplasia de grado 1)

Lesión escamosa intraepitelial de alto grado (HSIL) (hig grade squamous intraepithelial lesion) Incluye displasia moderada y severa / CIN 2 (cervical intrepithelial neoplasia de grado 2) y CIN 3 (cervical intraepithelial neoplasia de grado 3) / carcinoma escamoso in situ.

Con características sospechosas de invasión.
Si se sospecha invasión.

Carcinoma escamoso.

Células glandulares.

  • Células glandulares atípicas (AGC) (atypical glandular cells): células endocervicales, células endometriales o células glandulares sin especificar origen.
  • Células glandulares atípicas, posiblemente neoplásicas.
  • Adenocarcinoma endocervical in situ (AIS).
  • Adenocarcinoma endocervical, endometrial, extrauterino o sin especificar.

Introdución:

El virus del papiloma humano (VPH) representa una de las infecciones de transmisión sexual más comunes, aunque todavía poco conocida. La familia de los VPHs cuenta con más de 150 tipos virales que, en relación a su patogenia oncológica, se clasifican en tipos de alto y de bajo riesgo oncológico. Las infecciones por tipos de alto riesgo siguen predominantemente un curso silente, tienden a establecer infecciones persistentes y generan alteraciones citológicas características englobadas mayoritariamente en el grupo de las neoplasias cervicales de grado 1 (CIN 1), o lesiones escamosas intraepiteliales de bajo grado (LSIL). En una proporción menor, las infecciones por VPH de alto riesgo pueden progresar a lesiones escamosas intraepiteliales de alto grado (CIN 2/3, HSIL) y a cáncer de cuello uterino. Algunos de los tipos virales de alto riesgo están también asociados a tumores en otras localizaciones ano-genitales. Una fracción considerable de las infecciones por VPH es autolimitada, particularmente las que se asocian a variaciones morfológicas de tipo CIN 1 / 2. Los VPHs de tipo 6/11 rara vez se encuentran en lesiones neoplásicas cervicales y cursan predominantemente con infecciones clínicamente visibles, denominadas condilomas acuminados (CA). Ocasionalmente, las infecciones por VPH se transmiten de la madre al recién nacido abocando a infecciones del tracto respiratorio superior y ocasionando una rara entidad clínica denominada papilomatosis laríngea.

Historia natural de las infecciones por VPH

Tanto la mujer como el hombre pueden ser portadores asintomáticos y vehículos de la infección genital por VPH. La transmisión se produce por contactos sexuales y los órganos más susceptibles de infección con potencial de iniciar una transformación neoplasica son el cuello uterino (zona de transición), la línea pectinea del canal anal, garganta y boca. Las infecciones por VPH son frecuentemente en sábana (sembrada), en cuyos casos el ADN viral puede recuperarse del cuello uterino, vulva, vagina, canal anal, garganta, boca, pene y escroto. Socialmente pueden identificarse grupos de alta prevalencia en la población que ejerce la prostitución, en la población reclusa asociada al consumo de drogas y en los grupos infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH),

Una de las razones por las que este tipo de infecciones ha cobrado un gran interés reside en la asociación etiológica de algunas de estas infecciones con el carcinoma de cuello uterino y con otros tumores del tracto ano-genital masculino y femenino..

La prevalencia de ADN de VPH está asociada a la edad. Generalmente, la prevalencia es más alta en las edades inmediatas al inicio de las relaciones sexuales y responde al patrón de comportamiento sexual de la comunidad. En las poblaciones donde el número de compañeros sexuales distintos y ocasionales es elevado, la prevalencia puede ser tan elevada como del 30-40% en los grupos de 15 a 25 años de edad. El primer pico de prevalencia va seguido por una disminución muy marcada, de modo que en las edades intermedias 25-40 años la detección viral se estabiliza a niveles de entre el 3 y el 10%. Esta fracción prevalente se interpreta como medida indirecta del grupo de mujeres portadoras crónicas de la infección viral y del grupo de alto riesgo para la progresión neoplásica. En algunas poblaciones, se ha observado un segundo pico de prevalencia en las mujeres post-menopáusicas cuya interpretación es todavía objeto de investigación.

TIPOS DE VPH

ALTO RIESGO:

16, 18, 26, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 53, 56, 58, 59, 66, 67, 68, 69, 70, 73 [MM9], 82/MM4, 82/IS39. El genotipo de HPV 66 por algunos considerado de posible alto riesgo, en nuestra experiencia profesional hemos constatado que es de alto riesgo.
top artículo - cancer de cervix

BAJO RIESGO:

6, 11, 40, 42, 43, 44, 54, 55, 57, 61, 62, 64, 71[CP8061], 72, 74, 81 [CP8304], 83 [MM7], 84 (MM8), CP6108

Etapas Clínicas:

En el cuadro 1 y 2, se encuentra el sistema de clasificación por etapas actual de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO). Cuando hay dudas en relación con la etapa que debe atribuirse al cáncer, es obligatorio seleccionar la etapa previa. Después de asignar una etapa clínica y de haber iniciado el tratamiento, no debe cambiarse de etapa porque los datos subsecuentes pueden extender la clasificación por etapas clínica o quirúrgica. El “aumento de la etapa” del problema de las pacientes durante el tratamiento producirá una mejoría errónea en los resultados del mismo en caso de enfermedad de etapa baja. A continuación se presenta un desglose de la incidencia del cáncer cervicouterino según la etapa en el momento del diagnostico: 38% etapa I, 32% etapa II, 26% etapa III y 4% etapa IV.

Cuadro 1 – Clasificación por etapas de la FIGO del carcinoma del cuello uterino.

Carcinoma preinvasivo
Etapa I
Carcinoma confinado estrictamente al cuello uterino (no debe tomarse en cuenta la extensión hacia el cuerpo uterino)
 
Etapa II

El carcinoma se extiende más allá del cuello uterino, pero no se ha extendido hasta la pared.
                               El carcinoma abarca la vagina, pero no al tercio inferior de ésta
                                               Etapa IIa              No hay afección parametrial manifiesta.
                                               Esapa IIb             Hay afección parametrial manifiesta.

Etapa III

El carcinoma se ha extendido hasta la pared pélvica. Al examen rectal no se encuentra un espacio libre de cáncer entre el tumor y la pared pélvica. El tumor abarca al tercio inferior de la vagina. Todos los casos tienen hidronefrosis o riñón no funcional.

Etapa IIIa            No hay extensión hacia la pared pélvica.
Etapa IIIb            Extensión hacia la pared pélvica, hidronefrosis o riñón no funcional, o una combinación de estos problemas.

Etapa IV

El carcinoma se ha extendido más allá de la pelvis verdadera o afecta desde el punto  de vista clínico a la mucosa de vejiga o recto. El edema buloso, como tal, no permite que un caso se adjudique a la etapa IV.
                                Etapa IVa            Extensión del crecimiento hacia los órganos adyacentes.
                                Etapa IVb            Extensión hasta los órganos a distancia.top artículo - cancer de cervix


  • I. El diagnostico de las etapas Ia1 y Ia2 debe basarse en el examen microscópico del tejido resecado, de preferencia un cono, que debe incluir a todo la lesión. La profundidad de la invasión no debe pasar de 5 mm a partir de la base del epitelio, sea superficial o glandular, en el cual se origina. La segunda dimensión, la diseminación horizontal, no debe ser mayor de 7 mm. La afección del espacio vascular, sea venoso o linfático, no debe alterar la clasificación de la etapa, pero se registrará de manera especifica puesto que puede afectar a las decisiones terapéutica futuras. Las lesiones de mayor tamaño deben clasificarse como de etapa Ib. Como regla, es imposible estimar desde el punto de vista clínico si un cáncer del cuello uterino se ha extendido hasta el cuerpo del útero. Por tanto no debe considerarse la extensión hacia el cuerpo uterino.

  • II. La paciente con un crecimiento fijo a la pared pélvica lateral por medio de un parametrio corto e indurado, pero no nodular, debe adjudicarse a la etapa IIb. Durante el examen clínico, es imposible decidir si un parametrio liso e indurado es, en realidad canceroso o sólo inflamatorio. Por tanto, el caso debe asignarse a la etapa III solo si el parametrio es nodular hasta la pared pélvica o el propio crecimiento se extiende hasta esta pared.

  • III. La presencia de hidronefrosis o de riñón no funcional a causa de estenosis del uréter por el cáncer permite que el caso se adjudique a la etapa III incluso si, según otras observaciones, debe adjudicarse a las etapas I o II.

  • IV. La presencia de edema buloso, como tal, no debe permitir que el caso se adjudique a la etapa IV. Los rebordes y los repliegues en la pared vesical no deben interpretarse como signos de afección submucosa de la vejiga si se conservan fijos al crecimiento en el momento de la palpación (es decir, en el examen desde la vagina o el recto durante la cistoscopia). El descubrimiento citológico de células malignas en los lavados provenientes de vejiga requiere investigación más a fondo y obtención de una biopsia de la pared de la vejiga.

FIGO, Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia.

 
 Más información: 915557460
© AEGO | C/Pedro Texeira nº 3, bajo A - 28020 MADRID Tfno.: 915557460