Consulta:
Dr. Gerardo Ventura Serrano
C/ Pedro Teixeira nº 3, bajo A
28020 MADRID
Tfno.: 915557460
La
información publicada en nuestra web es fruto de nuestro propio
trabajo y de investigaciones documentales sobre la temática tratada,
pero en ningún caso reemplaza la relación
con su médico.
GARDNERELLA
Gardnerella
Vaginalis, antes llamada Haemophilus
vaginalis ó Corynebacterium Vaginale, ó
Vaginitis Inespecífica. Es una enfermedad de transmisión sexual.
Fue H.L.
Gardner y C.D. Dukes en 1955 los que publicaron
en el American Journal of Obstetrics and Gynecology
60-962-976 la etiología de lo que se llamaba
Vaginitis Inespecífica o Haemophilus Vaginalis.
Lo encontró en la uretra del 70-90% de
los compañeros de mujeres infectadas. Gardner
experimentalmente lo transmitió a mujeres
normales mediante inoculación vaginal del
material infectado. Él mismo encontró
entre un 10-15% en su práctica diaria y
observó que era la más frecuente
y contagiosa de las enfermedades de transmisión
sexual con manifestación clínica.
Gardner
en 1980 observó que era la única
bacteria encontrada en mujeres con síntomas
y raramente se encontraba en mujeres sin evidencia
de infección. Lo encontró en el
91% de las mujeres infectadas. Los hallazgos de
laboratorio y clínicas volvían a
la normalidad cuando se erradicaba el organismo
y reaparecía con la reinfección.
La mitad de los pacientes presentan síntomas,
pero este porcentaje aumenta cuando se pregunta
en detalle.
La presentación
más frecuente es flujo maloliente, seguido
de picor, sensación de quemazón
y ocasionalmente malestar abdominal. El flujo
es homogéneo y gris (89%), blanco (7%),
verde-amarillento gris (8%), con un PH de 5 –
5,5.
El
olor característico es de pescado en mal
estado cuando se añade hidróxido
de Polonio del 10%. La vulva puede presentar erosiones
y hemorragia puntiforme.
El período de incubación de
la infección es posiblemente entre 5
y 10 días después de la inoculación.
Cuando la Gardnerella infecta la vagina, dominará
sobre el resto de las bacterias y el lactobacilo
será eliminado en la primera semana.
La Gardnerella Vaginalis prácticamente
no existe en mujeres sin contacto sexual. En
un estudio observacional realizado por nuestra
asociación en Madrid, entre los años
1990 y 2005 en 1000 mujeres sin ningún
tipo de relación sexual, en ninguna de
ellas se encontró Gardnerella vaginalis.
El contacto sexual es la vía de transmisión,
y si el consorte no se trata es de esperar una
alta tasa de reinfección. Otras vías
de transmisión como objetos, duchas,
toallas o trajes de baño, son poco probables,
ya que el agente causal es muy sensible a la
sequedad y su viabilidad depende de la presencia
de humedad.
La Gardnerella Vaginalis es un parásito
de superficie que no invade la pared vaginal.
Es gram negativo y mide de 0,5 a 1,5 mm., anaerobio,
no encapsulado y sin movilidad. En las secciones
histológicas no se han hallado evidencias
de inflamación u otras reacciones anormales.
La presentación típica es la célula
“clue” (llave en español)
y la ausencia de lactobacilos.
Según la Asociación Norteamericana
de Menopausia las mujeres mayores deben asumir
que se encuentran en una situación de
riesgo mayor de padecer una E.T.S. (Enfermedad
de Transmisión Sexual) por la atrofia
vaginal. El riesgo de padecer Gardnerella aumenta
con el cambio de pareja sexual por cualquiera
de las dos partes o con múltiples parejas.
Entre las complicaciones derivadas de padecer
Gardnerella se pueden encontrar Bacteriemia,
especialmente post-cesárea, septicemia
en el recién nacido, parto prematuro
e infección de la herida post-histerectomía.